Muchos de mis amigos me dicen que comience a escribir de nuevo sobre comunidades virtuales, redes sociales, lo que sea. Necesito recuperar cierta capacidad humanística que me hace falta. Resultado: propósito para hacer en este curso.

Comencemos con un artículo que leí este verano mientras pasaba mis vacaciones en La Unión. El País sobre las web sociales y aumentar el número de amistades. El artículo de Chiqui de La Fuente se basa en la teoría de Milgram o de separación de seis grados:

Los remitentes conocían el nombre del destinatario, su ocupación y la localización aproximada. Se les indicó que enviaran el paquete a una persona que ellos conocieran directamente y que pensaran que fuera la que más probabilidades tendría, de todos sus amigos, de conocer directamente al destinatario. Esta persona tendría que hacer lo mismo y así sucesivamente hasta que el paquete fuera entregado personalmente a su destinatario final."

Me hizo pensar en la cantidad de proyectos que nacen para poner en contacto a la gente creando redes sociales en el plano virtual. La cantidad de proyectos que han nacido intentando eso, pero fracasaron. Pueden encontrarse desde institucionales, a privados.

Los errores pueden ser cometidos desde el principio al crear el proyecto hasta el final por desaparecer los pilares básicos. El artículo nos muestra lo importante de definir nuestro fin para crear, cohesionar una comunidad.