Cuando estaba en la facultad me acuerdo que una de nuestras profesoras nos puso una película de Asterix y Obelix. La clase era sobre la administración pública, y el corte de la película mostraba lo irracional, estupido de la administración romana. Si uno queria vencer a la administración, debía analizar la estupidez de los dirigentes para jugar su mismo juego.

La moraleja que cada uno deducía era: cuanto más arriba, más sonsos son nuestros dirigentes.

Esto creo que puede observarse de la última carta de felicitación navideña en una Consejería de la Junta de Andalucía. La reproduzco:

"Un año más nos acercamos a la Navidad y un año más las calles de nuestras ciudades se llenan de algarabía mostrando una forma de cómo el ser humano es capaz de exteriorizar y compartir sus sentimientos con los demás.

Permitidme que por mi parte os desee una Feliz Navidad en compañía de los vuestros y permitidme que, en esta breve nota, tenga un recuerdo para aquéllos que este año se han quedado en el camino. A todos sus seres queridos darles ánimo para mantener en su memoria lo mejor que cada uno de ellos dio.

Felicidades y mis mejores deseos de que 2006 sea un año cargado de parabienes."

La riqueza lingüistica y, sobre todo, la forma de expresión me recuerdan a mis escritos de 3º de primaria. Creo que el periodismo en general (el profesional hace tiempo que desapareció) podría poner su granito de arena para mejorar este tipo de situaciones encontradas en algunos de sus colegas.

P.D.: quién haya podido leer la carta sin tener que coger aire, que me avise. Tiene premio