Categoría: Reflexión
25 Octubre 2007
Poco a poco va escuchándose un pequeño chasquido en los engranajes de la sociedad. Aquella defensora del bienestar de sus ciudadanos consigue que estos cada vez la observen como una quimera. Ya tan solo queda el consuelo del bien estar personal. Y si se alcanza algún día, pues mejor. Es la zanahoria al burro.
Toda esta situación ha tenido como uno de sus responsables a los procesos de integración regional, triunfando el lado económico más allá del lado social y político. En parte podría parecer lógico, porque aunque se crea que lo político y lo económico están en una simbiosis, es este último el que llega a definir la balanza en la mayoría de los casos.
Lo político cada vez se define con menor peso en los ciudadanos, de ahí el poco interés que subscitó en Europa el intento de aprobar la Constitución Europea. La ciudadanía experimenta que el proceso de concentración de competencias en una entidad supranacional no soluciona sus problemas. Al contrario, los agrava.
Sería interesante que le echasemos un vistazo al anuario macroeconómico de la Comisión Europa o a la base de datos de previsiones económicas de la OCDE para extraer varios indicadores que detallan este malestar.
El desempleo muestra como la inseguridad en el mismo es una constante con la excusa de la economía de una asignación eficiente y efectiva de los efectivos laborales. Pero con qué costes a nivel personal: movilidad geográfica sin facilidades de residencia por ejemplo.
La eficiencia buscada no tuvo su traducción en una subida de los salarios. Al contrario, la crisis del 92, aquella que dejo en quiebra técnica a Estados tan cercanos como Suecia o Finlandia no supuso a posteriori que las rentas de trabajo crecieran a la par que las rentas de capital. Por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial esto dejó de producirse.
Las condiciones laborales de los trabajores y las trabajadoras tampoco son para lanzar campanas al vuelo. La Fundación Europea para la mejora de las condiciones de vida y del trabajo habla en sus informes que cada vez las condiciones en las que los trabajadores están bajo ambientes estresantes es mayor. Esto contrasta con las políticas públicas que intentan aunar las vida familiar con el trabajo ultimamente.
Los beneficios sociales se han ido reduciendo paulatinamente. Estos no tenían cabida en un estado de control del gasto público, sobre todo en aquellos países que querían adoptar la moneda única. La liberalización de la economía se encargaría de asignar lo que cada uno necesitara (clásica falacia neoliberal)
A pesar de que las últimas decisiones políticas en el caso español intentan mitigar la oleada neoliberal de la última decada, está todavía por demostrar si su implementación será efectiva y a qué coste.
Posiblemente estemos asistiendo a lo que Emmanuel Todd escribió en La Ilusión Económica, los estados implementan políticas incrementalistas cuando los problemas necesitan de un gran pacto social por su magnitud como los que se vivieron tras la Segunda Guerra.
P.D.: la crisis económica del 92 comenzó a configurar una realidad económica y político-social que tiene su traducción hoy.
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9 Septiembre 2007
Los humanos a lo largo de la historia hemos sentido o buscado aquello que llamamos amor. La búsqueda de ese algo que se sale fuera de lo habitual, que hace sentirnos especial. Tampoco ha quedado atrás el preguntarse sobre lo que se escuende detrás.
Somos animales, primates, y una de las razones primarias por las que intentamos encontrar a un partner es por aparearnos. La cantidad de acciones de todo tipo por conseguirlo son inanumerables. Llegamos a realizar locuras en muchos casos sin saber si están justificadas.
El hecho de intentarlo una y otra vez nos viene motivado por encontrar a esa persona. A la que se elige o nos elige, sin saber bien por qué es ésta y no la otra. Son muchos los factores que influyen: de carácter cultural dependiendo del momento en que nos encontremos, otros por el tiempo social, por cuestiones biológicas...
En esto último, Baudailare enunció que esta búsqueda es un mecanismo de selección, nos atrae lo extraño. La explicación viene por esa sensación que hace segregar la dopamina. Esta será la substancia que estará presente siempre en el enamoramiento.
Sin embargo, también se produce cuando encontramos a alguien que nos atrae por su afinidad, los mismos gustos, nos identificamos con esa persona. Se resume en la activación de la misma zona cerebral que hace sentirnos diferentes. Desde la antropología, en el primer caso el componente sexual es mayor, y en el otro se busca más la búsqueda de la pareja, donde puede surgir lo que se denomina el amor romántico.
Entonces al final con qué nos quedamos, cómo respondemos al enamoramiento, al amor. Lo primero es algo fugaz, sexual. El amor surge más adelante, va cimentando la relación por el hecho ancestral de cuidar a la pareja.
Con el tiempo esto desaparece motivado en muchos casos por el desgaste de energía cerebral. Lo que hace que las personas sigan en pareja se puede encontrar por la búsqueda de vías, proyectos, objetivos comunes que nos hagan continuar con esas personas. Tras pasar todo estos momentos, al final es cuestión de suerte, dar con la persona adecuada a lo largo de los años.
En el mundo que hemos creado hoy, una realidad individualista, encontrar estos compromisos se hacen complejos y difíciles. A pesar de tener una mayor oportunidad de intentar elegir a nuestra pareja como nunca se tuvo en la historia, también es mayor la soledad en la que nos introducimos.
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26 Abril 2007
Leo en el El País una entrevista a Zeev Suraski, unos de los desarrolladores de PHP tal como lo conocemos hoy basicamente.
Me quedo con el final de la entrevista:
P. ¿Si PHP es gratuito, de qué viven ustedes?
R. Era un hobby, pero empezó a crecer. Entre 1998 y 1999 lo adoptaron un millón de sitios, fue algo increíble. Venían empresas pidiéndonos soporte o que hiciésemos determinadas herramientas. Entonces creamos Zend Technologies, que vende el conocimiento y crea programas y servicios para empresas, pero invertimos mucho en código abierto.
P. ¿Y viven bien, pueden comer cada día?
R. No somos Bill Gates, pero vamos bien. Tenemos 140 empleados, la mayoría desarrolladores. La central está en California y tenemos oficinas en Israel, Alemania y Francia, además de distribuidores en diversos países. Desde hace poco la empresa Concatel es nuestro distribuidor en España, donde ya teníamos 180 clientes.
P. ¿Zend Technologies crea la mayor parte del código de PHP?
R. No. Sólo somos responsables del núcleo y algunas partes. El 90% del código son contribuciones de voluntarios. PHP es uno de los mejores ejemplos de productividad funcional de la comunidad de Internet. No somos sólo una empresa.
Estas cosas me hacen pensar...
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19 Abril 2007
Un proyecto nace en un determinado momento por determinadas circunstancias. Su creación se basa en inquietudes y expectativas que nos llevan a emprender acciones personales. El resultado siempre seguirá con nosotros para bien o para mal. Son rasgos de nuestra personalidad los que se reflejan en éste. Y es que ésta es un continuum que deja volver y abandonar estos rasgos a lo largo del tiempo.
La Focona fue uno de esos proyectos. Nació en el verano de 1999 en una fotocopiadora de una facultad en la Universidad de Granada. La idea era editar una revista de crítica política y creación sociológica autogestionada con la celebración de cada nuevo número. Tras un par de años tuvo que ser sumergida por los imponderables de la vida, y reaparece ahora en un blog bajo el nombre de La Flogona. Queremos desprendernos de las ideas narcisistas que nos inundan a diario y de las ideas neoconservadoras del mundo tecnológico actual.
El formato elegido es el de los 300 contra el Imperio, 300 palabras contra lo que nos rodea. Así fue la batalla de las Termópilas y la hazaña de Leónidas con sus 300 hoplitas.
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13 Marzo 2007
Polonio. Pero ¿todavía aquí, Laertes? A bordo, a
bordo, ¡qué vergüenza! El viento se ha posdado en el hombro de tu vela,
y te está aguardando. Ea, vaya contigo mi bendición, y trata de grabar
en tu memoria estos poco preceptos. No des voz a tus pensamientos, ni
des cumplimiento a ningún pensamiento desproporcionado: sé familiar,
pero de ningún modo vulgar. Los amigos que tengas, de afecto puesto a
prueba, sujétalos al alma con aros de acero, pero no te embotes la mano
acariciando a todo camarada implime y recién salido del cascarón.
Cuidado con entrar en peleas, pero una vez dentro, llévalas de tal
modo que tu adversario tenga que guardarse de ti. Presta oídos a todos,
pero a pocos tu voz; recibe la censura de todos, pero resérvate tu
juicio: que tu traje sea tan precioso como lo pueda comprar tu bolsa,
pero sin extremarte en fantasía; rico, no vistoso, pues la ropa muchas
veces revela la condición, y en Francia los de más alto rango y
naturaleza, o los más selectos y generosos, son los mejores en eso.
No pidas prestado, ni prestes; pues préstamo muchas veces se pierde
a si mismo y a l amigo, y el pedir prestado embota el filo a la
economía.
Esto sobre todo: sé fiel a ti mismo, y a eso seguirá, como la noche al día, que no podrás ser entonces falso para nadie. Adiós: que mi bendición madure esto en ti.
Hamlet, Acto I, Escena III
Los clásicos son eso, clásicos.
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11 Marzo 2007
H.G. Wells describió en La Máquina del Tiempo, una sociedad de hermosos hombres y mujeres alimentados por los frutos de árboles. Su vida transcurría en el gozar de la existencia y perseguirse con la inocencia del amor sin límites. Pero, a veces, de toberas gigantes por la noche salían seres oscuros y temibles que raptaban a alguno de esos seres para papeárselo.
Todas las utopías son en algún modo negutopías. Llevan inscrito un negativo de la sociedad que las vio nacer. A veces transvaloran simplemente cualquier aspecto de la moral existente, y , otras, tan solo un aspecto, un valor. Las negutopías tienden a una suerte de metonimía: toman un valor y lo llevan a su extremo lógico, otras veces lo desnudan y lo muestran tal y como es. Al fin y al cabo, desde siempre, el hombre necesite conocer por imágenes.
Pero la sociedad transparente, el impulso invisible que late en la sociedad autoaclarada racionalmente, no permite las proyecciones utópicas o negutópicas. El mal, la esencia de la perversión se planta cara a cara del ciudadano, se le enfrenta con la rotundidad del horror, se instaura en el reino de los medios de conformación de masas como el plano de lo espantoso. No basta, sin embargo, el principio conductista de que la sobrestimulación anula la respuesta para dar razón de la inocuidad que suscita la imagen del horror.
Hay un modo de interpretación inmediato en la imagen que sugiere Wells: la metáfora de dos clases, en la que una es el alimento de la otra que transciende hasta el extremo del hombre es lobo para el hombre. Pero hay otros modos de interpretación. No podemos esforzarnos demasiado para imaginarnos a nosotros mismos siendo ambos elementos de la imagen. Idiotas de día que son devorados por el cruel asesino nocturno. Y esto es el producto inmediato de la sociedad autoaclarada racionalmente. Dado que no podemos dejar de ser actores racionales, que nuestros argumentos están construidos bajo y sobre el patrón de la razón argumentativa, sólo podemos dar cuenta de la crueldad, y el horror bajo el amparo de la razon necesaria, de la razón suficiente, al fin, de razones. Las razones del mal tienen como principal efecto convertir el mal en razón y como la razón es inatacable, el mal es verdad, como la verdad es bien, el mal es bien.
Nuestro límite con lo intolerable queda a salvo con el relativo cultural y político defendido por potentes razones (todo vale). Ni siquiera el mal de los otros es mal. Todo ello es necesario porque el hombre no puede ir contra su imagen.
Sin embargo, hay un paso que no ha dado, mostrar que el impulso que habita en el mal es el propio mal, gozamos infinitamente en el ejercicio del mal. Conocemos y, precisamente, porque conocemos efectuamos el mal. La conciencia se ha convertido en el espejo hipócrita de una sociedad hipócrita. Por ello no se puede acudir a ella: no entiende nada más que sus propias palabras, y el mal está disfrazado de miles de formas.
Somos, pues, nuestros propios intraterrestres, nuestros propios habitantes que se retuercen en la miseria. Hay mucha más decencia en el sádico porque es consciente del mal y de su condición del mal. Nosotros sólo somos sádicos inconscientes (que con lo cual ya estamos salvados de nuevo, todo vale).
El mal jamás tendrá solución por dos razones: ya no existe y es intolerable.
A cada instante salimos de nuestra alma para empezar a devorar (nos). Quizás porque en el fondo todos tenemos alma de miembro de partido anquilosado en lo irracional del ser. En la algarabía de las grandes concentraciones se intercambian macabras risas, con el único consuelo de que el mundo que viene es aún mucho más jodido.
Uno de los modos con lo que se conceptualiza la imagen de lo subterráneo son las cucarachas. Ya el maestro Rosendo las utilizó en un tema en que las catalogaba de asesinas que sólo podían vivir de cultura y vida, y nos chupan la sangre.
Sí, quizás, eso deberíamos hacer: que nos la chupen.
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3 Marzo 2007
Este jueves pasado pude acudir a un laboratorio de Cadius gracias a una amiga. Ella no era la única que estaba nerviosa por estar en la organización (siempres deseas que algo así salga como la seda). También los que ibamos por primera vez nos sentiamos igual.
Lo más divertido fue llegar al sitio. Uno con su mochila parecía que había bajado de los Apeninos como Marcos a ver lo que exponían dos grandes profesionales: GK VanPatter y Elizabeth Pastor . Todo fueron flashes continuos, desde registrarse en la puerta hasta que estás en la sala. Allí reconocías a caras o voces de personas que gracias a Internet han estado cerca de uno en los últimos tiempos. Comienzas a comprender que Cadius como comunidad creada en un espacio virtual, une a sus miembros en lo real.
Los motivos que han hecho que Cadius perviva, y siga desarrollándose de forma tan exitosa, se pueden encontrar en varios factores desde mi punto de vista. Por un lado, ha sabido adaptarse a los cambios que se han ido produciendo en las mentalidades de sus miembros, se mantiene el interés común que forjo su creación, y siguen creciendo los deseos de relacionarse unos con otros más allá de lo que diga un mensaje en la pantalla.
Todo esto hace recordar lo que en un primer momento afirmaron los miembros de la primera comunidad virtual, The Well : ""un pozo de agua para pensadores con diferentes tipos de vida, sean ellos artistas, periodistas, programadores, educadores o activistas". Cadius es así de heterogénea.
Gracias a este laboratorio he aprendido cosas que eran impensables antes de iniciar mi viaje hacia el labo. Y, sobre todo, repensar mi opinión sobre las comunidades virtuales que hice hace años.
Lo más importante y bonito es que detrás de un nombre hay una persona.
Nota: una excelente descripción del laboratorio de la gente de NextD en Itakora (vía Macadamía )
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28 Febrero 2007
El Capitán Cañada y el Capitán Fernández han comenzado su viaje por el espacio. Cada uno con misiones diferentes. El primero buscando la belleza a través del diseño de interacción . El otro mediante el desarrollo web con ilusión.
Ambos comparten un sueño común. Experiencias para hacer un mundo mejor. Ya han llegado las nuevas reglas del juego.
A partir de ahora será una oportunidad verlos orbitar al mirar hacia el alba.
¡Buena suerte camaradas cosmonautas!

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